Actualidad

Andar rápido modifica el ADN y reduce el riesgo cardiovascular

En las jornadas de reflexión, Mariano Rajoy acostumbraba a dedicar las mañanas a hacer deporte. En la víspera de las elecciones de diciembre de 2015, esos comicios que sacudieron el tablero político y constataron el fin del bipartidismo, el candidato del PP pasó la mañana con su perro Rico, caminando a paso rápido por los jardines de La Moncloa. Como una especie de quiero y no puedo, sin correr pero casi. La marcha rápida de Rajoy, que tanta chanza causó en redes sociales entonces y luego se rescató para un spot de precampaña en 2016, se ha erigido, sin embargo, como uno de los mejores deportes para combatir el riesgo cardiovascular. Investigadores del Hospital del Mar de Barcelona han demostrado que el ejercicio físico moderado y vigoroso, como el que practica el expresidente, modifica las estructuras del ADN. En concreto, actúa sobre la función de un gen que está vinculado a la regulación de los triglicéridos. En grandes cantidades, estos ácidos grasos son amigos íntimos de las dolencias cardiovasculares.

Seguir leyendo.

All copyrights for this article are reserved to elpais

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *