Actualidad

Psicosis, pánico y racismo: el lado más oscuro del coronavirus

Hace unas semanas, el dueño de un restaurante de Hong Kong, especializado en tallarines japoneses, colgó un cartel en la puerta prohibiendo la entrada de ciudadanos chinos. “Queremos vivir más. Queremos salvaguardar a nuestros clientes. Por favor, perdónanos”, explicó. En uno de los epicentros del turismo mundial, la Fontana di Trevi, en Roma, una cafetería anunció en un cartel en chino e inglés: “A causa de las medidas de seguridad internacionales no se permite entrar en este lugar a toda la gente que proviene de China. Disculpen la molestia”. “Basta de psicosis”, estalló la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi.

Seguir leyendo.

All copyrights for this article are reserved to elpais

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *